Empalago
En la película de Disney "La espada en la piedra" (1963) Merlín, después de hacer una rabieta, decide usar sus poderes e ir a tomar un descanso a las bermudas del siglo XX. (Quizás Siglo XX porque fue el periodo de los creadores de la película, sin embargo, como lo veo desde el siglo XXI, me gusta pensar que mejor se fue de paseo al siglo XXI). Posteriormente, en el filme, Arturo lo llama porque necesita de su consejo, el mago vuelve hastiado de un periodo que le parece ultra moderno. Siempre esa escena me saca una sonrisa y no puedo evitar preguntarme, ¿no opino cómo Merlín?, yo misma me hastío de la pos-pos-modernidad que me tocó vivir. Es que sin duda es abrumador.
El cómo vivimos la cultura en nuestro periodo, los jóvenes y no tan jóvenes que contamos con acceso a internet y a dispositivos inteligentes, podemos decir que lo virtual es una parte importante en nuestra vida cotidiana, mucho se ha comentado sobre este tema:"la cultura digital como un contexto cultural en el que adquiere una importancia creciente el uso de las nuevas tecnologías de relación." (Riveron 2016; 2)
Hemos integrado a la concepción de cultura, lo digital y todos sus derivados. La cultura de lo instagrameable, de los videojuegos, de jugadores y partidas en streaming, de las tendencias en tiktok, de los influencers de YouTube. "Las tecnologías son intervenciones culturales que crean, ellas mismas, nuevas culturas y marcaciones del campo social... "(Escobar 1997; 14). Nos afecta en cómo nos observamos a nosotros mismos, valemos por la mira del otro, esto se mide por la cantidad de likes que recibimos, las visualizaciones que tenemos, etc. y a la vez nos afecta a la inversa, a la forma en que observamos a los demás. Incluso nos afecta el cómo valoramos nuestro entorno y sus complejidades sociales, es decir, si un tema adquiere notoriedad por las redes sociales, o por sus retweets, y/o que las reacciones sobre el tema son muchas, es que se vuelve un tema del que "tenemos" que participar, adquirir una postura y comentar. Quizás no tanto por el tema en sí, sino porque es un tema popular.
No se puede negar, el mundo digital nos toca en lo profundo de nuestro ser y afecta el cómo valoramos al mundo y a nuestros compañeros y a nosotros mismos. Es parte de la sociedad en general, aunque dejáramos de pagar el internet y nuestra dependencia al internet, no cambiaria en nada, esto está para quedarse en la sociedad, es parte ineludible de nuestro periodo.
Esto logra ser recuperado y se refleja en el "arte" de nuestro periodo, como en la literatura, la música, las obras plásticas, el cine, etc. Lo digital permite difusión de información y promueve acercarnos a diferentes obras sin importar desde dónde lo veamos. La "popularidad, la difusión y la respuesta de diferentes puntos de vista puede llegar a hacernos dudar si tal o cual obra es arte o no.
Es que lo digital como tecnología de comunicación es una pieza importante en la globalización, gracias a ello estamos ante una dantesca hiperconectividad, que cada año se vuelve más compleja de entender.
No es la intención de esta autora llegar a una conclusión, es tan solo, lanzar ideas a este ordenador, a una manera de catarsis sobre el sentir que genera observarse en este período histórico, que el 5g, la globalización, la inteligencia artificial, las redes sociales y Elon Musk.
Nadando entre tantos elementos, fascinantes y entretenidos, no se puede evitar el sentimiento de empalago a lo que nos lleva a simpatizar con el Merlín de Disney, buscar sacudirnos de tanta modernidad y retornar a un espacio tranquilo al cual refugiarnos.
¿Podemos tomarnos unas vacaciones a la época Arturiana?
Después de todo aconsejar a un rey, no suena tan abrumador.
El cómo vivimos la cultura en nuestro periodo, los jóvenes y no tan jóvenes que contamos con acceso a internet y a dispositivos inteligentes, podemos decir que lo virtual es una parte importante en nuestra vida cotidiana, mucho se ha comentado sobre este tema:"la cultura digital como un contexto cultural en el que adquiere una importancia creciente el uso de las nuevas tecnologías de relación." (Riveron 2016; 2)
Hemos integrado a la concepción de cultura, lo digital y todos sus derivados. La cultura de lo instagrameable, de los videojuegos, de jugadores y partidas en streaming, de las tendencias en tiktok, de los influencers de YouTube. "Las tecnologías son intervenciones culturales que crean, ellas mismas, nuevas culturas y marcaciones del campo social... "(Escobar 1997; 14). Nos afecta en cómo nos observamos a nosotros mismos, valemos por la mira del otro, esto se mide por la cantidad de likes que recibimos, las visualizaciones que tenemos, etc. y a la vez nos afecta a la inversa, a la forma en que observamos a los demás. Incluso nos afecta el cómo valoramos nuestro entorno y sus complejidades sociales, es decir, si un tema adquiere notoriedad por las redes sociales, o por sus retweets, y/o que las reacciones sobre el tema son muchas, es que se vuelve un tema del que "tenemos" que participar, adquirir una postura y comentar. Quizás no tanto por el tema en sí, sino porque es un tema popular.
No se puede negar, el mundo digital nos toca en lo profundo de nuestro ser y afecta el cómo valoramos al mundo y a nuestros compañeros y a nosotros mismos. Es parte de la sociedad en general, aunque dejáramos de pagar el internet y nuestra dependencia al internet, no cambiaria en nada, esto está para quedarse en la sociedad, es parte ineludible de nuestro periodo.
Esto logra ser recuperado y se refleja en el "arte" de nuestro periodo, como en la literatura, la música, las obras plásticas, el cine, etc. Lo digital permite difusión de información y promueve acercarnos a diferentes obras sin importar desde dónde lo veamos. La "popularidad, la difusión y la respuesta de diferentes puntos de vista puede llegar a hacernos dudar si tal o cual obra es arte o no.
Es que lo digital como tecnología de comunicación es una pieza importante en la globalización, gracias a ello estamos ante una dantesca hiperconectividad, que cada año se vuelve más compleja de entender.
No es la intención de esta autora llegar a una conclusión, es tan solo, lanzar ideas a este ordenador, a una manera de catarsis sobre el sentir que genera observarse en este período histórico, que el 5g, la globalización, la inteligencia artificial, las redes sociales y Elon Musk.
Nadando entre tantos elementos, fascinantes y entretenidos, no se puede evitar el sentimiento de empalago a lo que nos lleva a simpatizar con el Merlín de Disney, buscar sacudirnos de tanta modernidad y retornar a un espacio tranquilo al cual refugiarnos.
¿Podemos tomarnos unas vacaciones a la época Arturiana?
Después de todo aconsejar a un rey, no suena tan abrumador.
Comentarios
Publicar un comentario